Israel se divide longitudinalmente en tres grandes regiones: la llanura costera, la región montañosa y el Valle del Jordán.
Llanura costera
La franja occidental del país se extiende desde Rosh Ha-Nikra en el norte hasta la ciudad de Ashkelon en el sur. Esta llanura
tiene entre 4 y 7 kilómetros de ancho en el norte y se va ampliando a
medida que nos desplazamos hacia el sur hasta alcanzar unos 50
kilómetros de anchura.
El
suelo en esta franja es fértil; cuenta con diversos recursos hídricos y
en ella se encuentran las principales vías de transporte del país. La
llanura costera está densamente poblada y alberga la mayoría de las
principales ciudades de Israel, como Tel Aviv y Haifa.
Esta
zona se divide, de norte a sur, en las llanuras de Galilea, Acre, el
Monte Carmelo, Sharón, la costera mediterránea y la costera meridional.
Al este de la llanura se encuentran las tierras bajas, colinas de
altitud moderada que forman una zona de transición entre el litoral y
las montañas.
Región montañosa
Se extiende desde el Líbano en el norte hasta la Bahía de Eilat en el sur, entre la llanura costera y el Valle del Jordán. Sus cumbres más elevadas son el Monte Merón
de Galilea, con 1.208 metros sobre el nivel del mar, el Monte Ba’al
Hatsor en Samaria, de 1.016 metros de altitud, y el Monte Ramón del
Néguev, con 1.037 metros.
La
mayor parte de la región montañosa, que posee una menor densidad de
población, se caracteriza por la presencia de piedras y suelos rocosos.
El clima en las regiones montañosas del norte es mediterráneo y
lluvioso, mientras que las secciones del sur son desérticas. Los
principales tramos de esta región montañosa son el de Galilea en el norte, el Carmelo, las colinas de Samaria, las colinas de Judea y las tierras altas del Néguev.
La
continuidad de esta región se ve interrumpida por grandes valles en dos
puntos: el de Yizre’el, que separa las montañas de Galilea de las
colinas de Samaria, y la falla de Beersheva-Arad,
situada entre las colinas de Judea y las tierras altas del Néguev. Las
laderas orientales de las colinas de Samaria y Judea constituyen los
desiertos de ambas regiones.
Falla del valle del Jordán
Esta falla recorre todo el territorio israelí, desde la ciudad septentrional de Metula
hasta el Mar Rojo en el sur. Es de origen sísmico, y forma parte de la
falla Sirio-Africana que se extiende desde la frontera entre Siria y
Turquía hasta el río Zambeze en África. El río más importante de Israel,
el Jordán, recorre el valle que lleva su nombre y forma de los dos
lagos del país: el Kinneret (Mar de Galilea),
que constituye la principal masa de agua dulce de Israel, y el Mar
Muerto, de agua salada, el lugar más bajo de la Tierra. El valle del
Jordán se divide a su vez de norte a sur en los valles de Hula, de Kinneret, del Jordán y del Mar Muerto y Arava.
Altos del Golán
Las colinas del Golán
bordean el río Jordán por el este. Los Altos del Golán forman el
extremo de una gran llanura basáltica que en su mayor parte pertenece a
Siria. Al norte de los Altos del Golán se sitúa el Monte Hermón, el pico más alto de Israel, con una altitud de 2,224 metros sobre
el nivel del mar.