El valle de Hula es un lugar de milagros y maravillas. Gentes heroicas, trabajando codo con codo con la Madre Naturaleza han convertido este valle en un lugar lleno de abundante vegetación y belleza.
Hasta la década de 1950, grandes partes del valle de Hula estaban cubiertas por el lago Hula y sus pantanos adyacentes. El proyecto de desecar los pantanos fomentó el poblamiento de la zona y procuró grandes extensiones de suelo cultivable. Las zonas centrales del lago quedaron consagradas a una reserva natural donde la fauna y la flora características de la zona podían seguir viviendo. El visitante del valle de Hula puede ver las plantas y animales indígenas de la comarca, así como aves migratorias. En el centro de visitantes se proyectan películas y presentaciones audiovisuales que nos cuentan la vida en la zona hace 50 años.
A principios de la década de 1990, una de las zonas del valle se volvió a anegar a causa de las fuertes lluvias. Se decidió desarrollar el área circundante y dejar el área reinundada como estaba. El nuevo enclave Agmon HaHula, se ha convertido en el segundo hogar de miles de aves migratorias que atraviesan la comarca en otoño y primavera, así como en la morada de numerosas aves nativas. Por ello, este lugar es popular entre los aficionados a las aves de Israel y del extranjero. Agmon HaHula tiene senderos para caminar, puntos de observación y telescopios para observar los miles de aves que habitan aquí. El visitante también puede unirse a alguna de las visitas guiadas en las que se ofrecen explicaciones sobre la avifauna que habita en el valle de Hula.
El agua es extremadamente abundante en el valle, regado por arroyos como Ein Tina, el Jakhula y los grandes ríos septentrionales como el Dan, el Snir, el Hermón y el Jordán. Por la abundancia de agua, la comarca es verde y florida, y contiene varias reservas naturales como las de HaTanur, Tel Dan y Banias.
Además, en la región hay parques naturales como el de Hurshat Tal.
Hay muchos kibbutzim y moshavim en el valle de Hula, además de la ciudad de Kiryat Shmona. Se ha convertido en una de las comarcas más turísticas de Israel, que ofrece actividades todo el año. Se puede elegir entre una amplia variedad de casas de huéspedes, alojamientos rurales, hoteles de lujo y albergues. También hay docenas de yacimientos arqueológicos como el de Tel Hatzor, atracciones turísticas como el Museo de Fotografía de Tel Hai, enclaves históricos como el Complejo de Tel Hai, y centros de entretenimiento para familias con niños, como los Acantilados de Manara y el funicular.