Los visitantes están tan deseosos de llegar a la Riviera de Israel en Eilat, en el Mar Rojo, que muchos se apresuran a llegar sin darse cuenta de que por el camino se encuentran algunos de los enclaves más interesantes del sur del país. Una de estas áreas es el valle de Uvda, al oeste y por encima de la carretera principal del valle de Arava que une el Mar Muerto con Eilat. La carretera al valle de Uvda (carretera 40) asciende desde Arava y pasa por el kibbutz Neot Semadar, cuyos viñedos son preciosos recuadros verdes en medio del desierto, a unos 60 kilómetros al norte de Eilat.
El valle de Uvda es conocido por su suelo sorprendente fértil a pesar de parecer baldío, al haberse ido sedimentando lentamente procedente de las montañas circundantes a lo largo de incontables milenios. Esto es lo que convirtió este lugar en uno de los primeros donde hubo asentamientos humanos en tiempos prehistóricos. Aquellos habitantes originales del valle todavía envían guiños a los viajeros y senderistas modernos: los expertos han descubierto más de 150 yacimientos de asentamientos con entre 10000 y 6000 años de antigüedad. Hay un interesante yacimiento situado cerca de la carretera 40, cerca del desvío a la pequeña comunidad de Maaleh Shacharut. Se denomina el Templo del Leopardo y se trata de un recinto de 9000 años con piedras en las que hay talladas misteriosas figuras de felinos. Justo al sur del templo, a unos 500 metros de la carretera, hay dunas de arena suaves y brillantes que resultan perfectas para dejarse caer por ellas y soltar la energía acumulada durante el viaje en coche.
La cordillera de Maaleh Shacharut permite disfrutar de una vista magnífica del valle de Arava y más allá, hasta las montañas de Edóm, en Jordania. Se trata solamente de uno de los elementos destacados más visibles de esta zona; sus numerosos tesoros ocultos la han convertido en una comarca idónea para paseos en camello, senderismo, o recorridos en jeep o en bicicleta de diversa duración. Todo ello se puede organizar a través de los proveedores de servicios turísticos de Eilat y otras localidades.
Al sur de Maaleh Shacharut se divisa el Aeropuerto de Uvda, al que llegan directamente de Europa los vuelos charter llenos de turistas con destino a Eilat. Intente planificar los 40 minutos que faltan de viaje hasta Eilat de modo que pueda ver a lo lejos el Mar Rojo en el momento mágico que precede al ocaso. En ese momento, las montañas abruptas de tonos rosados que enmarcan el mar, con sus franjas doradas, negras y azul verdoso, ofrecen el espectáculo más impresionante. Antes de llegar a Eilat, fíjese en la señal que indica el camino al Monte Yoash, con su incomparable panorama que abarca cuatro países: Israel, Jordania, Egipto y Arabia Saudí.
Estamos en la zona de la Reserva Natural de las Montañas de Eilat, que ofrece rutas de senderismo fabulosas. Una de ellas es el Cañón Rojo, que los senderistas pueden explorar subiendo y bajando por escaleras de mano. Las formaciones geológicas extraordinarias son las "estrellas" del Cañón de Shechoret. Por su parte, Ein Netafim es un arroyo en el desierto. Para realizar estos y otros senderos se requieren buenas dotes de orientación y mapas detallados. Asegúrese de detenerse antes de emprender la ruta en la oficina de la Sociedad para la Protección de la Naturaleza de Israel que hay en el Aula de la Naturaleza de Eilat, donde podrá conseguir mapas en inglés, recomendaciones y consejos; tel. 08-637-1127.