Hoteles
Existen hoteles de todas las clases y precios en las grandes ciudades y en las zonas de vacaciones como Eilat y Tiberías. Puede formalizar sus reservas a través de una agencia de viajes o en Internet.
Jerusalén
Hay hoteles repartidos por todo Jerusalén. Los más lujosos se encuentran cerca de las murallas de la Ciudad Vieja, y pueden convertir su visita en una experiencia única. La mayoría de los hoteles ofrece todo tipo de servicios e instalaciones, como piscinas y restaurantes.
Tel Aviv
Buena parte de los establecimientos hoteleros de Tel Aviv se encuentran a lo largo del paseo que bordea la playa, con grandes complejos de cadenas nacionales e internacionales que ofrecen una completa gama de servicios y comodidades.
Eilat
Eilat ofrece un clima cálido y soleado todo el año, lo que lo convierte en un lugar ideal para disfrutar del sol y la playa durante sus vacaciones.
Existen docenas de hoteles en Eilat, la mayoría de ellos a corta distancia de la playa en coche o a pie. Todos ellos disponen de piscina y están situados cerca de restaurantes, clubes, bares y centros de entretenimiento.
Estos alojamientos (denominadas tsimers en hebreo, a partir de su nombre en alemán) son cabañas de alquiler situadas principalmente en pequeños asentamientos rurales y cuya gestión privada corre a cargo de los residentes locales. Este segmento del sector turístico se ha desarrollado ampliamente durante los últimos años, especialmente en el norte del país, pero también existen alojamientos en el centro y en el sur. La mayoría de ellas dispone de salón, dormitorio, baño y una cocina pequeña, y son ideales para familias o parejas.
La categoría del alojamiento depende del lugar, y puede oscilar desde simples cabañas de madera en una granja hasta viviendas independientes de lujo que ofrecen a sus huéspedes vistas excelentes, jacuzzi en la terraza.
Muchos kibbutzim ofrecen habitaciones para alquilar. La categoría de los alojamientos en los kibbutzim es variable, desde habitaciones sencillas y básicas hasta lujosas cabañas de madera. Alojarse en un kibbutz permite también a los huéspedes conocer su forma de vida y disfrutar de zonas verdes, piscinas, zoos infantiles, instalaciones deportivas.