Comenzaremos en
Jerusalén, con unas impresionantes vistas de la
Ciudad Vieja desde el
Monte de los Olivos. Desde aquí hay un corto trayecto a pie hasta
Dominus Flevit y después un paseo (andando o en coche) hasta la Iglesia de Todas las Naciones y el
Huerto de Getsemaní.
Continuaremos hasta el
Monte del Templo, lugar donde Abraham ofreció en sacrificio a Isaac y que hoy marca el
Domo de la Roca.
De ahí pasaremos al
Muro Occidental, el lugar más sagrado del judaísmo, ya que se trata del último vestigio que queda del Segundo Templo. Los lunes, jueves y sábados tienen lugar aquí ceremonias de Bar Mitzva, momento festivo en el que un niño judío de 13 años lee la Torá en público por primera vez.
Cuando vaya al Muro, podrá unirse a un grupo para visitar los Túneles del Muro Occidental prevía reserva en la Fundación para el Patrimonio del Muro Occidental (www.english.thekotel.org).
En las excavaciones del Muro Sur podrá pasear por una calle original de hace 2.000 años y subir por las cuestas por las que probablemente subieron Jesús y sus discípulos. En el
Centro Davidson, situado en el sótano de un palacio del siglo VIII d. C., intente ver su reconstrucción virtual en una maqueta interactiva de alta definición y disfrutar de la película que se muestra a todos los visitantes y donde se relata de una manera única cómo eran antiguamente las peregrinaciones al Templo.
A continuación, visite la
Ciudad de David, donde verá cómo era Jerusalén cuando se convirtió en la capital del rey David hace unos 3.000 años. Acuda al Centro de visitantes, con sus excavaciones de la época del Primer Templo, el
Pozo de Warren y el antiguo sistema de distribución de agua construido por el rey Ezequías para proteger el abastecimiento de los ataques de los asirios.
Continúe hacia el Monte Sión para visitar la
Iglesia de San Pedro Gallicantu, donde Pedro negó a Jesús, la
Tumba del Rey David, el
Cenáculo y la
Abadía de la Dormición, donde, según la tradición católica, María cayó en un sueño eterno.
Noche en Jerusalén.