Comience la visita dirigiéndose hacia
Jaffa, pintoresco y antiguo puerto desde el cual zarpó Jonás antes de ser tragado por la ballena, a donde el rey Salomón trajo los cedros del Líbano para construir el Templo de Jerusalén y donde Pedro tuvo su visión en casa de Simón el Curtidor.
No se pierda el centro de visitantes de la Plaza Kedumim, donde se muestra la historia de la ciudad y que está construido en torno a antigüedades de la época de Jesús. Disfrute de unas hermosas vistas de la moderna
Tel Aviv desde Jaffa antes de recorrer la ciudad en coche.
Visite la
Ciudad Blanca de Tel Aviv para ver el estado de conservación de sus edificios de arquitectura Bauhaus (
Lugar Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), donde se encuentra la Sala de la Independencia, en la que Ben Gurion declaró la independencia del país en 1948.
La calle Sheinkin es famosa porque permite entretenerse comprando, comiendo y viendo pasar a la gente en un ambiente jovial; por su parte, el mercado al aire libre de frutas y verduras del Carmelo es un placer para los sentidos. Los martes y los viernes, la zona peatonal comercial de Nahalat Binyamin cobra vida con sus puestos de artesanía de todo tipo.
Pase la noche en la zona de Tel Aviv o de
Netanya.