En el corazón de Jerusalén, entre la Ciudad Vieja y los barrios históricos de la Colonia Alemana y Yemin Moshe, se encuentra la que fue la primera estación de tren de Jerusalén. La estación fue construida en 1892 convirtiéndose en la primera y última parada de la línea “Jerusalén-Jaffa”. Estuvo en uso hasta 1998 cuando fue cerrada por completo y abandonada Tras un extenso trabajo de conservación y restauración fue reinaugurada en 2013, convirtiéndose en todo un referente en la vida cultural jerosolimitana y en una de las atracciones más populares tanto para locales como para turistas.
Abierta al público los 7 días de la semana, el complejo incluye la estación restaurada, de estilo “Europeo del Temple” del siglo XIX, una gran plataforma de madera o galería para pasear, exposiciones y objetos históricos como los vagones originales y la locomotora. En la zona gastronómica están ubicados diversos restaurantes, heladerías, mercado de agricultores… además de contar con un taller de cocina. La galería de la estación presenta exposiciones temporales, y cada día la plaza central alberga una gran variedad de eventos culturales como festivales, bailes y shows en vivo. El complejo ofrece diversas actividades deportivas como zumba, yoga… y un centro de actividades y manualidades para los niños.
Los viernes por la tarde se organiza una Kabbalat Shabbat musical (oración de bienvenida del Shabbat). Y los sábados a la puesta de sol, para despedir el Shabbat, un servicio de Havdala.
La estación dispone de una oficina de información turística que sirve como punto de partida para rutas a pie, en bici y paseos en segway en las inmediaciones
La entrada a todos los eventos es gratuita y hay un gran aparcamiento para coches y bicicletas.