El árbol dedicado a Abu el-Arus, uno de los primeros maestros de la religión drusa, se encuentra en lo alto de una colina, en un encantador barrio residencial del suroeste de Jatt, población drusa de unos 1600 habitantes situada en las montañas de la Galilea occidental donde cada otoño se celebra el Festival de la Aceituna.
En los primeros días de la fe drusa, en el siglo XI, Abu el-Arus era célebre por reunirse en los olivares que aún salpican las laderas de las colinas para impartir las enseñanzas de la religión drusa a cinco jeques de los pueblos circundantes.
Dos viejos robles extienden sus ramas para dar sombra a una plaza de piedra adornada con banderas drusas. En el árbol más grande hay una estrella blanca de cinco puntas, cada una de las cuales lleva una luz que se corresponde con cada uno de los cinco colores tradicionales de su bandera. Calle arriba encontramos un gran edificio para eventos comunitarios. Unos escalones nos llevan al tejado, que nos muestra una fabulosa vista de la costa de Galilea desde el Monte Carmelo hasta San Juan de Acre. A la vuelta de la esquina se encuentra la pequeña cúpula que indica el lugar donde se halla la tumba de Abu el-Arus.