Unas antiguas casas de piedra especialmente hermosas y el encantador paisaje de un robledal son el perfecto entorno con el que se encuentran los visitantes que llegan al pintoresco moshav de Beit Lehem Ha'glilit. Este bello pueblo de los templarios alemanes, fundado hace 100 años, se halla en un excelente estado de conservación, e incluso ha ido mejorando con el tiempo.
Todo comenzó con la visión templaria de crear una comunidad de ética religiosa cristiana en la Tierra de Israel. Para llevar a cabo esta visión, un grupo de templarios alemanes llegó a Haifa a finales del siglo XIX y compró terrenos. El primer grupo de colonos, liderados por Christof Hoffmann, fundó el pueblo.
Fieles a su estilo de vida europeo, construyeron viviendas grandes y espaciosas con amplios patios y vaquerías adyacentes. En el centro del pueblo se levantaron un centro comunitario y un edificio público destinado al culto y a la vida social; a su lado estaba la cisterna elevada de agua que abastecía al pueblo. Durante la Segunda Guerra Mundial, los templarios apoyaron al Partido Nazi alemán. Como consecuencia de ello, se interrumpieron sus actividades y los británicos los deportaron a Australia.
En abril de 1948 llegaron a Beit Lehem Ha'glilit nuevos inmigrantes e hijos de antiguos miembros del moshav procedentes de otros moshavim y crearon el pueblo que podemos ver ahora. Al visitar el moshav, comprobará que se han conservado la mayoría de las casas de la colonia alemana, y que los patios están adornados con grandes árboles. En la actualidad, la mayoría de sus residentes se dedica al turismo, y el moshav cuenta con habitaciones para huéspedes, restaurantes y cafeterías, galerías de arte, una especiería, una vaquería moderna y mucho más.
Este moshav se halla en medio de encantadoras colinas tapizadas de robles y de gigantescos árboles antiguos que se han conservado gracias a la oposición de los templarios a la tala incontrolada de árboles por parte de los turcos. Entre los robles del Tabor locales y las matas de galantos encontrará espléndidas alfombras de ciclámenes, anémonas, ranúnculos, iris y otras flores que brotan llenas de colorido en invierno y primavera.
Próximos a esta localidad se encuentran Nakhal Tsipori, la Reserva de la Naturaleza Alonei Aba y Beit She’arim.