El fondo, que ayuda a restaurar y conservar centros de patrimonio mundial en peligro, ha anunciado su decisión de incluir el “Viejo Gesher” en su lista de 100 ubicaciones seleccionadas de todo el mundo durante una rueda de prensa reciente en Nueva York.
El “Viejo Gesher” se encuentra en las proximidades del Jordán, y tiene dos enclaves históricos que se han deteriorado en el pasado y necesitan restauración. Uno de ellos es un puente antiguo, cuya base se construyó durante la época romana y bizantina, y luego se reconstruyó durante las épocas de los Cruzados y los mamelucos (s. XII a.C.).
En mayo de 1958, las Fuerzas de Defensa Israelíes lo derribaron para detener la invasión árabe al recién creado Estado de Israel. Desde entonces, el estado del puente se ha deteriorado y amenaza con derrumbarse.
El segundo enclave es la Han de los Mamelucos (una hospedería para viajeros) construida en el s. XIV en la carretera que solía atravesar el Jordán. La Han controlaba un tráfico importante y proporcionaba servicios a las caravanas que la atravesaban. En 1837, la Han quedó destruida por un terremoto que hizo temblar la región, y con el paso de los años ha quedado cubierta por margas. Tras esta declaración, estos dos lugares quedarán incluidos en una lista seleccionada de enclaves de patrimonio mundial a fin de recaudar fondos para su restauración.
Además de estos emplazamientos, en el área hay varias atracciones, tales como el viaducto del ferrocarril turco utilizado por las caravanas de peregrinos musulmanes de camino a la Meca entre 1905 y 1948, una calzada pavimentada por las autoridades británicas por la que pasaba el autobús entre Jordania e Israel, y un paseo construido a lo largo de la orilla del Jordán hasta un mirador desde el que se pueden observar estas construcciones ancestrales.
Además, en el lugar se muestra una presentación audiovisual que cuenta la historia de la central hidroeléctrica impulsada por las aguas de los ríos Jordán y Yarmouk, y que proporcionaba luz a las ciudades y aldeas de toda la zona a principios del s. XX. No podemos olvidar el sendero que sigue la senda de los colonos que vivían en el cercano kibbutz.
Este artículo es cortesía de la Asociación de Guías Turísticos de Israel