El Jordán no es solo el río más famoso de la Biblia, sino también un importante destino donde practicar kayak y piragüismo, tanto para israelíes como para visitantes.
El Jordán tiene su inicio en las estribaciones septentrionales del Monte Hermón, donde nacen varios arroyos alimentados por el deshielo. Se convierte en un único cauce cerca del Kibbutz Kfar Blum en el valle de Hula. A lo largo de su curso hasta el Mar de Galilea, el Jordán atraviesa gran diversidad de orografías, lo que significa que en alguno de los tramos de su recorrido podrá disfrutar de una experiencia de kayak o piragüismo que se ajuste al nivel de dificultad que desee asumir.
¿Los deportes extremos son su pasión? Con independencia de las enormes dimensiones espirituales del río, el Jordán no es muy ancho en realidad. Y son los tramos más angostos los más emocionantes: en el norte, el “Jordán de montaña” ofrece un apasionante descenso por los rápidos de entre dos y tres horas. En contraste, en las zonas más tranquilas y “familiares” del río, podrá remar a sus anchas y contemplar la vegetación, las aves y otra fauna de las orillas, o incluso practicar bodysurf.
La temporada de kayak se extiende de marzo a octubre, la estación seca, cuando el torrente de agua se calma. La edad mínima suele rondar los diez años para los trayectos más arriesgados y los cinco años para las rutas “familiares”.