El Arrecife de los Delfines, próximo al sur de Eilat, es uno de los mejores lugares del mundo para descubrir lo fascinantes que pueden ser estos mamíferos marinos. Podrá comprobar lo inteligentes, afables y juguetones que son cuando se le acerquen en el agua. Eso, por supuesto, si tienen ganas de jugar.
Esto se debe a que un principio importante de este centro es que sus ocho delfines son libres de decidir cómo desean relacionarse. Conocen a algunos de sus entrenadores desde que nacieron, y parte de la diversión consiste en observarles desde el muelle o acompañarles nadando o buceando para ver qué delfín busca su compañía al reconocer la llamada del entrenador.
Lo que distingue a este lugar de otros es que a los delfines no se les entrena mediante refuerzo alimentario para que “actúen”, sino que ellos le invitan a su mundo, el amplio recinto donde viven en familia, cazan y procrean del mismo modo que en la naturaleza. El centro ofrece también un programa para niños con necesidades especiales, donde se les proporciona la ocasión de experimentar lo que los delfines les pueden dar: un respiro que les relaje y les permita adquirir confianza en sí mismos y capacidad para relacionarse.
Además de observarles ir y venir por la playa privada del Arrecife de los Delfines, también podrá disfrutar de sus servicios de buceo y submarinismo, sus restaurantes y su centro de fotografía submarina. Tampoco se pierda las piscinas de relajación, en un escenario que parece sacado de la película “El lago azul”, donde poder tumbarse y escuchar música relajante y sonidos submarinos a través de un sistema acústico especial.
www.dolphinreef.co.il