Verá señales de turismo sostenible en todas partes entre la miríada de maravillas naturales e históricas de Israel. Gracias a la decisión gubernamental de fomentar y ayudar a financiar los proyectos que cumplan las normas de respeto del medio ambiente, el futuro de las maravillas que puede disfrutar en la actualidad está protegido, pues Israel se esfuerza por mantener las buenas prácticas de turismo sostenible.
En las reservas naturales de Hai Bar gestionadas por la Autoridad Israelí de Parques y Naturaleza, podrá contemplar los animales bíblicos que prosperan una vez más, entre los que hay gamos, ónices, búhos y avestruces. Representan solamente una pequeña parte de la sorprendente variedad de fauna, sin olvidar la flora, con la que Israel ha sido bendecido por su ubicación en el punto de unión entre tres continentes. Esta ubicación también ha convertido a Israel en un paraíso para los aficionados a las aves, pues se cuentan por cientos de miles los visitantes alados que llenan los cielos durante las migraciones de primavera y otoño.
La popularidad de la contemplación de aves y otras actividades en la naturaleza ha sido providencial para el turismo rural, en especial para los alojamientos rurales adyacentes a las casas de granjas y aldeas gestionados por sus habitantes. Así, cuando la ventana es un marco de las magníficas vistas al desierto al sur, o de las grandes extensiones verdes bien irrigadas del norte, disfrutará el valor añadido de conocer a sus anfitriones, muchos de los cuales están especializados en prácticas de salud alternativas y otras actividades naturales. Además, encontrará rutas de senderismo o ciclismo, y elementos del patrimonio del país, literalmente en la puerta. Además de los senderos locales, puede atravesar todo el país a pie por el Sendero de Israel. También se está realizando una ruta en bicicleta nacional que recorrerá Israel.
De acuerdo con los principios de buenas prácticas, la participación de la comunidad es algo fundamental. Esto resulta especialmente patente en la región de gran riqueza paisajística e histórica de Ramat Menashe, en las laderas del Carmelo, cuyos habitantes trabajan con energía para que sea reconocida por la UNESCO como Reserva de la Biosfera.
El Mar Muerto, cuyas orillas áridas están salpicadas de oasis y restos de la Antigüedad, es un destino excepcional para el ecoturismo. Tanto Israel como Jordania comparten una visión común de su futuro sostenible; ambos países limitan con las aguas beneficiosas ricas en minerales de este lago que se encuentra en el lugar con menos altitud de la Tierra.
Por la Ruta del Incienso del Néguev se encuentran las ciudades nabateas en el desierto, uno de los enclaves de Israel que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad, caminará maravillado entre los restos de una antigua cultura cuyo hogar era el desierto. El Ministerio de Turismo trabaja en estrecha colaboración con las ONG responsables de gestionar estas y otras joyas históricas de Israel, para asegurarse de que los visitantes sigan disfrutando de ellas durante muchas generaciones. Uno de estos lugares es el Parque Nacional de Beit Shean, con sus yacimientos arqueológicos bíblicos, romanos y bizantinos, que se ha incluido en el boletín de Compilación de Buenas Prácticas de la Organización Mundial del Turismo.
No solo se conservan las calles, los mercados y los edificios antiguos del país, sino también los que "solo" tienen uno o dos siglos. Los tesoros del patrimonio del corazón de Jerusalén, S. Juan de Acre y Nazaret, entre otras ciudades, se están rehabilitando con cariño.
Israel se enorgullece de dos elementos de la sostenibilidad en los que ha sido pionero: la energía solar y el transporte público generalizado. De hecho, se puede llegar a la mayoría de las atracciones del país en autobús público.
Para obtener más información sobre sostenibilidad y ecoturismo en Israel:
www.ecotourism-israel.com - www.birds.org.il
www.parks.org.il - www.birdingisrael.com - www.aspni.org