Una paloma con una rama de olivo en el pico es uno de los símbolos históricos del Pueblo Judío y del Estado de Israel. La paloma simboliza la paz, mientras que la rama de olivo representa los estrechos vínculos entre el Pueblo Judío y el olivo mediterráneo. Estos dos elementos simbolizan asimismo el vínculo entre el estado joven y su historia con más de 2.000 años de antigüedad, a lo largo de la cual el olivo y su aceite han desempeñado una función de gran relevancia.
Las prensas de aceitunas y el aceite de oliva constituyen una cultura en sí misma en Israel. Esta cultura comienza en los tiempos bíblicos antiguos, en que se amaban y veneraban tanto los olivos como su aceite. En el libro del Deuteronomio, versículo 8:8, se hace referencia a Israel como “Tierra de olivos, aceite y miel”. Se han encontrado huesos de aceituna que datan de hace 6000 años y docenas de prensas de aceitunas atestiguan la existencia de numerosos olivares y el lugar que este sector ocupaba en las vidas de las personas de tiempos ancestrales. El aceite de oliva ha sido y sigue siendo uno de los productos agrícolas más importantes, y se utilizaba para alimentarse, iluminarse y calentarse, en tratamientos medicinales y cosméticos, así como en la limpieza y la higiene.
Además, el aceite de oliva desempeñaba una función de gran importancia en los rituales religiosos y se utilizaba para ungir a sacerdotes y reyes, así como en libaciones y entierros.
En los tiempos bíblicos, toda la temporada de cosecha de aceituna significaba una época de festividades. En la actualidad, los festivales de la aceituna marcan esta tradición y la cosecha de aceituna se celebra en otoño con festivales y actividades. Las familias hacen excursiones para visitar los olivares y cosechar las aceitunas junto a los agricultores, así como para contemplar el proceso de prensado. Los restaurantes sirven especialidades gastronómicas durante esta temporada, con aceitunas y aceite de oliva. Tienen lugar espectáculos musicales, paseos por la naturaleza, talleres y otras actividades que giran en torno a la cosecha de aceituna y la producción del aceite de oliva.
Israel es un país donde los olivos se consideran sagrados y el aceite de oliva es símbolo de abundancia y salud. Los turistas que se encuentren en el país durante la temporada de cosecha también se pueden sumar a los muchos acontecimientos interesantes y coloristas que la acompañan.