La bulliciosa ciudad de Mamshit, fundada hace 2.000 años, sigue sorprendiendo a los visitantes que recorren el Parque Nacional de Mamshit, con una extensión de 140 hectáreas, situado justo al este de Dimona, en la carretera principal del Néguev a Eilat.
Entre los principales puntos de interés de Mamshit se encuentran la "casa rica", con espaciosas estancias construidas en torno a un patio y una torre de vigilancia de tres plantas a la que aún se puede subir para obtener unas hermosas vistas de los alrededores.
Esta localidad cuenta con dos iglesias con mosaicos que datan de la época en la que Mamshit atraía a los peregrinos cristianos para cruzar el Néguev. También verá allí una vivienda típica del estilo nabateo, el pueblo que fundó la ciudad, con un establo para dieciséis caballos (cuya crianza formaba parte importante de la economía de Mamshit).
En los días festivos en los que se recuerda cómo era la calle del mercado podrá vivir escenas, sonidos y aromas ancestrales. También es posible acampar para pasar la noche en el Khan (caravasar) nabateo del parque.
Los nómadas nabateos crearon Mamshit como lugar de parada en la Ruta del Incienso, por la cual traían incienso y mirra de Arabia que luego comercializaban a través del Mediterráneo. También supieron dominar el duro terreno desértico de los alrededores guardando cada preciada gota de agua en un complejo sistema de canales y aljibes.
Sus innovaciones agrícolas inspiraron al ex primer ministro israelí David Ben Gurion para fomentar los asentamientos en el Néguev, con la idea de que esta región sería capaz de volver a producir extraordinarias cosechas.
Después de conocer Mamshit, entenderá por qué su antiguo impacto cultural, social y económico sobre la región la ha hecho merecedora de figurar en la prestigiosa lista de Lugares Patrimonio Mundial de la UNESCO, al igual que sus ciudades hermanas de Avdat y Shivta en el Néguev.
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