En
la década de 1990, la producción de vino, que había sido de blancos en
un 70% y de tintos en un 30%, cambió a un 60% de tintos y un 40% de
blancos, en atención a los nuevos gustos. Han
venido al país fabricantes de vinos y consultores internacionales para
mejorar la calidad global y asesorar sobre los tipos de uvas que
cultivar, dónde plantar las cepas y cómo elaborar vinos de talla
mundial. Los
viticultores han invertido en equipamientos de última generación y
técnicas modernas han reemplazado a métodos menos profesionales. En esta época han proliferado las bodegas a lo largo y ancho del país. De hecho, el 85% de todas las que operan actualmente en Israel se han fundado en la última década.
En
la actualidad hay más de 25 bodegas comerciales y más de 150 bodegas de
venta de vinos en Israel, donde elaborar vinos se ha convertido en la
obsesión personal de viticultores que intentan producir los mejores
vinos del mundo. Con
independencia de esta explosión apasionante de tiendas de reciente
creación, las tres bodegas más grandes del país representan el 75% de la
cosecha anual; las cinco mayores, el 84% de la cosecha; y las 11
mayores, el 95% de la cosecha anual total.
Datos sobre la industria vinícola:
Superficie: 3.800 hectáreas. (9.500 acres; 38. 000 dunams).
Cosecha en 2005: 45.483 toneladas.
Mercado vinícola en Israel: 175 millones de dólares (20% importaciones)
Consumo en Israel: 7 litros por persona
Exportaciones en 2005 de vinos israelíes (millones de dólares): 13,8 millones de dólares.
Principales importadores de vinos israelíes: 1. EE. UU.; 2. Francia; 3. Reino Unido; 4. Alemania; 5. Canadá.