En el centro del Parque Nacional de la Fortaleza de Nimrod, en la parte septentrional de los Altos del Golán, se yergue una de las más bellas fortalezas de Oriente Medio. Los restos que podemos contemplar en la actualidad son lo que queda de una construcción musulmana erigida sobre la fortaleza medieval de los Cruzados.
La fortaleza dominaba la carretera del norte, que llevaba desde la costa del Mediterráneo hasta la ciudad de Damasco, con magníficas vistas del valle de Hula, la Alta Galilea, los Altos del Golán, el Monte Hermón y las montañas de Líbano.
Caminar por las diversas sendas nos revela historias de las conspiraciones e intrigas de los tiempos de las luchas entre musulmanes y Cruzados. Podemos contemplar aquí los restos de la escalera de caracol que ascendía hasta lo alto de la torre, pasadizos ocultos, grandes salones, torres de vigilancia, verandas que usaban los guardias, pozos de agua o incluso una mazmorra utilizada por los gobernantes musulmanes.
El esplendor de la fortaleza nunca deja de impresionar a los visitantes. El escritor Mark Twain, que la visitó durante su viaje por Israel, escribió que “probablemente sean las ruinas más exquisitas del mundo”.
Se puede llegar a la Fortaleza de Nimrod desde Kiryat Shmona, viajando hacia el este por la carretera 99. Esta carretera serpentea a través de vistas impresionantes de camino al Monte Hermón y al pueblo de Majdal Shams que se encuentra a sus pies.
La Poza de Meshushim al sur de los Altos del Golán
La Poza de Meshushim (Poza de los hexágonos) es uno de los preciados tesoros que la naturaleza ha creado en el centro de los Altos del Golán. Se trata de una reserva natural caracterizada por las fabulosas formaciones de rocas de basalto negro. Los pilares hexagonales descienden hasta una poza natural excavada en las rocas y conforman un fenómeno geológico inusual. El agua llega hasta la poza a través del canal del río Meshushim, que es el más largo del Golán.
Puede llegar a la reserva desde la carretera 888 que conecta la parte septentrional del Mar de Galilea con la vieja casa de aduanas en el centro del Golán. El recorrido empieza en el nuevo aparcamiento que se encuentra a unos tres kilómetros al norte de Moshav Had Nes, y continúa por un camino de tierra apto para todo tipo de vehículos. Tras tres kilómetros, hay un aparcamiento con zonas de sombra, un puesto de información de la Autoridad de Parques y Naturaleza, aseos y un quiosco.
El descenso desde el aparcamiento hasta la poza dura unos 15 minutos, pero no es apropiado para personas con dificultades para andar, por lo pronunciado de la pendiente que complica el regreso. Estas personas pueden acercarse al mirador, que se ha construido para personas con problema de movilidad. Desde él se puede contemplar la Reserva Natural del Bosque de Yehudia con la concentración de robles del Monte Tabor y las gargantas que descienden hasta el Mar de Galilea. Además de disfrutar de su belleza estética, se puede nadar en las aguas frescas de la Poza de Meshushim. Es una experiencia estival relajante y agradable.