Una de las moshavot más antiguas de Israel, Rosh Pina, ha aguantado muy bien el paso de los últimos 120 años. Esta pequeña ciudad es muy distinta hoy de la moshava que se fundó en 1878 cuando un grupo de judíos ultraortodoxos se asentaron aquí y se dedicaron a la agricultura con el apoyo del Barón Edmund de Rothschild. En la actualidad, es un lugar de cafés a la última, restaurantes y casas de huéspedes cuya principal fuente de ingresos es el turismo de gama alta.
Rosh Pina se encuentra en las laderas nororientales del Monte Canaán, con vistas al valle de Hula y al Golán. En el núcleo de la moshava se conservan las casas viejas meticulosamente restauradas y las calles adoquinadas. En el centro se encuentra la Casa de Oficiales construida en 1885 y que fue el centro administrativo de Rosh Pina durante el tiempo de patrocinio del Barón. En la actualidad, se puede contemplar en ella una presentación audiovisual sobre la historia de la localidad. A continuación, visitaremos los Jardines del Barón, creados también para el personal del Barón, y que, según se decía, se habían hecho a imagen y semejanza de los de Versalles. También en el centro del casco antiguo de Rosh Pina se alzan la sinagoga, la segunda escuela hebrea moderna construida en Israel y la casa del Dr. Mer, que investigó la malaria en el valle de Hula en la década de 1930. A espaldas de la ciudad se encuentra el viejo cementerio con las sepulturas de los fundadores de la moshava.
La parte vieja de Rosh Pina está llena de cafés, restaurantes, casas de huéspedes y galerías de arte. También hay numerosas casas de huéspedes en la parte nueva de la localidad, entre tiendas, hoteles y un centro comercial bullicioso.
Rosh Pina es un centro de operaciones cómodo para visitar las diversas atracciones turísticas de la zona, como Nahal Rosh Pina, el Parque Nacional de Korazim, Safed (Tsfat) o Tel Hatsor. También es un punto de partida para realizar rutas guiadas de senderismo, a caballo, en bicicleta o excursiones en jeep.