Comience su visita en
Jerusalén, en el
Monte de los Olivos, el mejor lugar para iniciar su estancia en Jerusalén, con su vista panorámica de la
Ciudad Vieja, su antiguo
Cementerio Judío y sus históricas iglesias.
Tome el Paseo de las Murallas, pasarelas que permite recorrer la parte alta de las murallas de la Ciudad Vieja, con vistas inolvidables de ésta y de la Ciudad Nueva que la rodea (puntos de entrada: Ciudadela y Puertas de Jaffa y Damasco).
Continúe hacia el
Muro Occidental, el lugar más sagrado del judaísmo, ya que se trata del último vestigio que queda del Segundo Templo. Los lunes, jueves y sábados se celebran aquí ceremonias de
Bar/Bat Mitzvah.
Cuando vaya al Muro, podrá unirse a un grupo para visitar los
Túneles del Muro previa reserva en la Fundación para el Patrimonio del Muro.
En las excavaciones del Muro Sur podrá pasear por una calle original de hace 2.000 años y subir por sus antiguas escaleras. En el
Centro Davidson, situado en el sótano de un palacio del siglo VIII d. C., disfrute de una película donde se relata de una manera única cómo eran antiguamente las peregrinaciones al Templo y vea su reconstrucción virtual en una maqueta interactiva de alta definición.
Continúe hacia el Monte Sión para visitar la
Tumba del Rey David, el
Cenáculo y la
Abadía de la Dormición, donde, según la tradición católica, María cayó en el sueño eterno.
Deambule por los mercados de la Ciudad Vieja, empápese de sus vistas, sus sonidos y sus aromas, y pruebe a buscar tesoros y a regatear con los vendedores.
Pase la noche en Jerusalén.