De Jaffa al Mar de Galilea
Jaffa: lugar donde san Pedro tuvo su visión en la azotea de la casa de Simón el curtidor (Hechos, 10:9-16), resucitó a Tabita de entre los muertos (Hechos, 9:36), del que Jonás zarpó rumbo a Tarsis (Jonás, 1:3) y en el que el rey Salomón construyó su puerto (2 Crónicas, 2:16) junto al Mediterráneo.
Cesarea: esta ciudad portuaria posee unas magníficas ruinas de los tiempos de Herodes y permite seguir la historia de san Pedro, pues aquí fue donde se produjo la conversión de la casa de Cornelio (Hechos, 10:24). Cesarea fue también escenario del encarcelamiento de san Pablo (Hechos, 23:35), de su presentación ante el rey Agripa y de su partida hacia Roma (Hechos, 25:13-26:32). Aquí vivió el historiador Eusebio, autor del Honomasticón.
Monasterio carmelita de Mukhraka: donde Elías pidió que cayera fuego del Cielo (1 Reyes, 18:19-39). Después de este milagro, se produjo otro, en el que una gran sequía terminó con la aparición de una pequeña nube sobre el mar (1 Reyes, 18:44), un símbolo profético de María.
San Juan de Acre: llamada Tolemaida cuando la visitó san Pablo (Hechos, 21:7), es una joya del mundo medieval, con sus Salas de los Caballeros, su puerto de pescadores, su Museo de los Baños Turcos, su bazar y sus murallas sobre el Mar Mediterráneo.
Posibles lugares de celebración de misas: Iglesia de san Pedro en Jaffa, Monasterio carmelita de Mukhraka, Iglesia franciscana de San Juan de Acre.