La
gran minoría no judía de Israel es árabe, que representa alrededor de
un quinto de la población del país. La mayoría de los árabes de Israel
viven en asentamientos en Galilea, en la llanura costera oriental y en el norte del Néguev. Existen también grandes concentraciones de árabes en ciudades mixtas, como Haifa, Jerusalén, San Juan de Acre y Ramla.
La
gran mayoría de los árabes israelíes son musulmanes suníes, y sólo una
décima parte profesan la religión cristiana (en su mayoría, miembros de
la Iglesia Ortodoxa Griega). Entre los árabes israelíes se encuentran
beduinos, musulmanes cuyos antepasados eran nómadas. Los beduinos se han
desplazado a asentamientos permanentes, sobre todo en el norte del
Néguev, pero también en Galilea. Los drusos (véase a continuación),
aunque pertenecen a una comunidad religiosa independiente, son también
árabes.
Israel posee más etnias y grupos religiosos, entre los que se encuentran los siguientes:
Drusos:
miembros de una religión desarrollada a partir del Islam chií en el
siglo XI cuyos fieles se concentran en Siria, Líbano e Israel. En este
país viven actualmente unos 115.000 drusos en 17 asentamientos
repartidos por el Monte Carmelo, Galilea y los Altos del Golán.
Circasianos:
miembros de un pueblo musulmán no árabe originario del Cáucaso. Cuando
su país fue capturado por los rusos en el siglo XIX, muchos circasianos
emigraron al Imperio Otomano, y algunos de ellos a la Tierra de Israel,
donde fundaron las poblaciones de Rikhaniya y Kafr Kama.
Samaritanos:
miembros de una comunidad nacional-religiosa cuyos principios se
aproximan mucho a los del judaísmo. La comunidad samaritana surgió tras
la conquista del Reino de Israel por parte de los asirios, cuando
miembros de dicho reino que permanecieron allí se mezclaron con otros
pueblos deportados por los reyes asirios a esta región. Antiguamente
esta comunidad era numerosa y fuerte. Sin embargo, una serie de
rebeliones infructuosas durante el periodo bizantino, junto con la
presión de los musulmanes sobre los samaritanos para que se convirtieran
al Islam hicieron disminuir gradualmente su número. En la actualidad
quedan aquí unos 700 samaritanos, la mitad de los cuales vive en Nablús
(Autoridad Palestina) y el resto en Holon.